En 1941, D José Sánchez-Cerezo adquiere la Finca Casa Castillo la cual utiliza como base para su comercio y transformación de madera y otros enseres. Al mismo tiempo planta y cultiva pequeñas parcelas de viñas. 

No será hasta 1991 cuando D. Nemesio Vicente Vicente, marido de la hija de D. José Sánchez-Cerezo y padre de los actuales propietarios, propusiera reconstruir la antigua bodega que estaba en desuso para elaborar vinos de las uvas allí cultivadas. Nace así la Bodega Casa Castillo con un espíritu claro y conciso: dar un valor añadido a la producción agraria y recuperar la historia y nobleza de una variedad ancestral como la Monastrell.

En la actualidad son Guillermina, Julia, Marisol y José Maria Vicente Sánchez-Cerezo junto a un gran equipo, tanto en campo como en bodega, quienes dirigen la propiedad y conservan el legado de su abuelo. Fieles a las prácticas tradicionales de cultivo y elaboración han logrado dotar a los vinos de Casa Castillo de una personalidad y tipicidad propia, reconocida actualmente en todos los rincones del mundo.